sábado, 12 de septiembre de 2015

EL AGRO Y SUS NECESIDADES.





Pensando en el desarrollo territorial de nuestro país,  el indicador  tiempo  nos resulta muy ilustrativo, del censo de 1940 a proyecciones 2015, encontramos un país que pasó de ser rural, a tener una estructura urbana con pretensiones de modernidad, cerca del 90% de la población vive en ciudades. En esta secuencia de años, La dinámica informal de nuestra economía, tan bien descifrada y planteado por Hernando de Soto, no solo fue vista en intensidad en el ámbito urbano, esta informalidad alcanzó valores muy altos en el ámbito rural, donde la pobreza, pobreza extrema, carencia, insatisfacción de necesidades y desarrollo humano,  precisamente, no fueron de los mejores. Conceptos de diversidad, desequilibrios, desarrollos desiguales, migraciones, etc., generó posteriormente,  nuevos estilos, usos y gestión en el campo.
Hoy hablamos de política global, seguridad alimentaria, asociatividad, agroecología, agroindustria, agro exportación, ampliación de fronteras agrícolas, sistemas modernos de riego, represamientos, canales, túneles, generación de energía eléctrica, etc. El hoy, que lo remarcamos, ya tiene al campo y al mundo rural, más cerca de consumidores y de los mercados, tanto internos como extranjeros. El agro, lo rural, el campo, ya no son conceptos apegados a lo tradicional, necesitamos que se encuentren, para alinearlos y calzarlos con la modernidad, competitividad,  innovación, tecnología, mercado y consumo. Ese es nuestro reto.
La agricultura debe estar priorizada y alineada con educación, salud, conectividad, infraestructura, equipamiento y servicios. Hoy en día  queda claro hablar de “plataforma de valor agregado en el campo, de agroindustria, mejoramiento de cartera de cultivo, producciones menores con criterio ecológico, plantas aromáticas y desarrollo  del parque nacional de cereales andinos”, es lo  estratégico para el crecimiento y desarrollo del campo, es urgente.






jueves, 3 de septiembre de 2015

El CONCYTEC Y LA REGION AREQUIPA





¿La Ciencia y tecnología contribuye al desarrollo? claro que sí; en las capacidades humanas,  el manejo de los recursos naturales disponibles,  el  establecimiento de   estrategias de ventajas competitivas, en nuestras relaciones y comunicaciones, en las técnicas de producción que se deben de  utilizar en el  manejo de  capacidades y destrezas, planteamiento de políticas tecnológicas en nuestros sectores económicos-productivos, etc.  Ciencia y tecnología aparece como requisito para emprendimientos, calidad de vida, mejora de condiciones ambientales,   instrumentos de gestión,  educación, formación para el trabajo, etc.

¿Ciencia y tecnología todavía nos parece estar  “alejado”?, veamos:  ¿Qué hacen las universidades, institutos de investigación, el  sector empresarial privado, gobiernos regionales y locales, colegios profesionales, ONGs,  respecto de visiones compartidas, responsabilidades y apoyo  a la creatividad científica y tecnológica? En qué nivel se encuentra  la formación en centros técnicos superiores, que instrumentos, talleres, laboratorios, metodologías se está usando para nuestros futuros técnicos.  Cuál es el nivel de desarrollo científico en nuestras universidades, sus egresados responden a requerimientos de la modernidad productiva, económica y social;  como reforzar los  lazos de comunicación entre universidades, institutos de investigación y empresas; finalmente, como mejorar tecnología de la información y comunicación y como tener tecnologías limpias.  Las interrogantes no debe angustiarnos, al contrario, dependiendo de nuestra ubicación, competencia y responsabilidad, debiera de motivarnos.

Ciencia y tecnología no debe tener desencuentros con la generación de empleo (a mayor tecnología,  menos manos de obra se genera), ni debemos estar condenadas a no generar valor agregado a nuestros recursos naturales y materias primas. Por todo lo dicho, nos parece muy bien que  el Gobierno Regional de Arequipa, firme un convenio con el CONCYTEC, esperamos mucho, lo necesitamos.