jueves, 23 de junio de 2011

LA REGION AREQUIPA, inversión secundaria.

La  política de inversiones,  ha  sido  una  estrategia   que  ha  significado   vender  una  buena  imagen del Perú en el exterior. Una estrategia de esta naturaleza  implica  adecuar escenarios para su cristalización, como por ejemplo: seguridad jurídica, tributaria, laboral,  en  una economía de fácil  sinergia y sin  poderíos monopólicos;  se hizo  necesario también,  tener  un Estado  que  en sus diferentes  instancias sea un componente proactivo,  una  sociedad civil  acomodada  a retos del  crecimiento y desarrollo;  finalmente, una población que  entienda que los procesos pueden tener resultados  beneficiosos  para  todos, sabiendo  que arrastramos un déficit  histórico de satisfacción de necesidades.
El escenario neo liberal nos planteó otros retos,  y estos  tenían que ser combinados con ajustes estructurales de la economía;  era de suponer  que  la estabilidad estaba  planteado  como mandato y había que  sujetarse  a ello. Para el caso,  aparecen  indicadores  que  tenían que  hacerse como,  tener ventajas comparativas y ventajas competitivas, generar mejores productividades  sobre  la base de innovaciones  tecnológicas  en los procesos  productivos,  reducción de déficits, balanzas comerciales positivas, etc.  En realidad se ha hecho  un   esfuerzo en la mejora de nuestros activos  productivos  y   se ha manejado  una  gerencia  acorde con las  circunstancias.   Todo el esquema responde a la estrategia del mercado externo como destino de nuestra producción, con un valor agregado todavía incipiente.   Pero, lo que no se tuvo claro era, como mejorar las condiciones de nuestro mercado interno, como  elevar  su  poder  adquisitivo para  que también sea destino de consumo;  en realidad, somos  todavía  un mercado  interno  “pobre”,  que en el tiempo,  poco a  poco ha  ido incorporando consumos y servicios  que antes no estaban priorizados.
Entonces, pensar en inversiones y dirigidas al  sector secundario, nos conduce a sus  componentes  como son,  industria, construcción y electricidad, cuyas dinámicas no han ido todas de la mano. El de mayor crecimiento  obviamente es  la  construcción, todo por un boom que viene desde el Estado, por el gasto público y del sector privado, con inversiones  inmobiliarias, comerciales,  servicios e infraestructura;  su crecimiento lidera la estadística.  La electricidad crece por consumos, pero no encontramos nuevas fuentes para mayores consumos, pensando en mayores inversiones. La generación de energía  debe de evaluarse desde la perspectiva de la matriz energética que necesitamos para afrontar consumos  futuros  de uso,  tanto  domestico,  industrial,  minero,  como vehicular. Nuestro sector industrial  quedó congelado en  gran medida,  salvo  algunas  líneas que por necesidades de mercado tuvieron que adecuarse;  algunas  industrias tradicionales  tuvieron que modernizar  sus procesos y así elevar   productividades,   todavía sus escalas no alcanzan demandas importantes;  además,  no se ha vuelto  a  generar  posibilidades  de un  parque  industrial  que devino  en otro uso, este  sigue siendo un  espacio de posibilidades y de valores agregados. Esta   industria  priorizada sobre  la base de mercados  de variada escala y alcance, debe  de tener  retos  sostenibles y  sustentables;  los  escenarios  competitivos, tanto nuestros como externos,  demandan calidades  y productividades  donde el  bajo  costo sea compatible con calidad de producto.
El escenario de las inversiones  secundarias  tiene que tener  seguridades,  infraestructura, equipamiento, capacidades, impactos  minimizados y controlados y además, responsabilidad social; debemos de Internalizar inversión, crecimiento, desarrollo, responsabilidad,  aporte,  compromiso y  beneficio;  es una tarea de muchos,  con miras a mejorar nuestras condiciones y calidades de vida  de un lado, y de competitividad,  por el otro.


viernes, 17 de junio de 2011

PROCESO DE TRANSFERENCIA, MARCAR DIFERENCIAS.


Marisol Espinoza, electa primera vicepresidenta de la república, anunció que empieza formalmente  el proceso de transferencia del gobierno, con el recogimiento de información del activo y pasivo del actual gabinete.  Es posible que el “saliente”,  en el plano exitoso, muestre lo mejor de su  gestión en vitrina; es posible también, que el  “entrante”   agudice su olfato rastreador de  lo que de hecho considera malo o cuestionable del gabinete saliente  para evidenciarlo.  Al margen de criterios subjetivos y especulativos, el proceso de transferencia tiene lecturas políticas, económicas, sociales, productivas, de relaciones y de imagen. Este proceso constituye un acto de toma de inventario, pero no  evalúa la gestión, en todo caso, debiera de tomarse  en cuenta  objetivos cumplidos y resultados de gestión, en función de sujetos económicos como son, pobladores, ciudadanos, beneficiarios, trabajadores, empresarios y sociedad civil.
Pasando al terreno de la transferencia, una  lectura de los activos  da  cuenta de  lo que se tiene, de lado  de los pasivos, es lo que se debe,  la diferencia entre ambos  da el saldo patrimonial. Haciendo el análisis  del balance de situación, el activo  nos da cuenta  que tenemos buen disponible, derivado de  recursos recaudados,  fondos  presupuestales no gastados (ineficiencia del gasto público),  ingresos extraordinarios (boom minero), como   también,  reservas internacionales  netas,  con cifras nunca  alcanzadas, que día a día crecen más. Se tiene activos fijos identificados por cemento, ladrillo, fierro, cables,  tubos, maquinarias y equipos,  que  se les denomina  infraestructura  y equipamiento,  están en el registro,  obras,  servicios y coberturas. Por esta  vez  no vamos a referirnos a cuentas por cobrar, que no es nada insignificante, cuya oficina de cobranza, Sunat, tiene una larga lista de identificados y muchos más de  no habidos deudores.  Estos activos físicos y monetarios,  contrastan  marcadamente con un pasivo histórico insatisfecho, que siempre es un buen referente electoral; por eso,  La deuda  que se tiene con sujetos económicos,  hace que los  conviertan coyunturalmente en sujetos  políticos,  cuya  traducción  hoy   son los  “excluidos”.      De  otro  lado,    producir,  vender,  crecer,  mejora   los  activos  disponibles  y fijos , cuyo  efecto  en el balance histórico,  debe de notarse con reducción de pasivos,  e  indicadores den lecturas  de inclusión social, económica y  productiva.
Los  procesos  de transferencia, modalidad  cada vez más notoria en nuestro que hacer gubernamental, debe de tener todo un conjunto de indicadores, que no solo sirvan para inventarios  de activos y pasivos.  Parece  ser que hacemos todo posible para no salir de estrategias  y gestiones  de crecimiento;  necesitamos  también,  evaluar  indicadores de desarrollo. La  línea de  base  de cada  gobierno  marca  la  gestión; en esa perspectiva, poco o nada  se dice de lo que se encuentra, menos lo que se deja; esta  costumbre  va desde el gobierno central,  regional,  hasta  los locales. De otro lado, debemos  evaluar  por objetivos y  resultados, tenemos  las  promesas  electorales, los  planes de gobierno  y los discursos oficiales cada  aniversario  patrio, todos  tienen carácter de informaciones referentes. En estos procesos se  agudiza  más la especulación  política  por usos mediáticos, donde la dinámica de gestión está más a protegerla  para la auditoria que para el efecto positivo del beneficio. El  tema no solo debe de dar  cuenta  del  presupuesto para  hacer el puente, sino de verificar  si está   el  puente, también  si  el puente es  útil y quienes  van  a usar el puente,  para qué,  etc.  Esto último parece  una exageración,  pero necesitamos  aprender a hacer gestión  pública  no  pensando en la auditoria,  sino en la sonrisa del  niño vacunado.

jueves, 9 de junio de 2011

GOBIERNO CON INCLUSION SOCIAL

El marketing del crecimiento económico marcó a la  macroeconomía como un indicador de éxito;     temas  como   inflación, reservas, aumento del PBI, físico y monetario, estabilidad jurídica, etc., dieron  en los últimos años, una imagen  positiva de país;  razón más que suficiente para generar  inversiones y negocios en una economía que se ajustaba  bien al  modelo  hegemónico  en  este mundo globalizado,   donde   la competitividad,  puso  el sello   y  orientó  la ruta estratégica.
El triunfo del candidato Ollanta Humala, obedece entre otros conceptos a haber dirigido su discurso a los que no  tuvieron el beneficio de este crecimiento económico,  donde la reiteración  de una frase con todos los adornos y quejas,  marcó un discurso: crecimiento con inclusión social,  es de suponer  que  esa  será  la  esencia del  próximo gobierno.  En ese sentido, la pregunta sale de inmediato, como hacer una gestión que genere beneficio abierto y extendido, incluya y mejore, las  condiciones de vida a una gran mayoría de peruanos.
Creo que necesitamos como país, variar  rumbos;  ya se acabaron los temas electorales,   importa mucho el “como” hacer y  tener claro  visiones compartidas, como por ejemplo, la política fiscal, entre otros. Las inversiones en lo público, tienen que ver con infraestructura, equipamiento, servicios y coberturas; las privadas con desarrollo en sectores económicos productivos; estas dos opciones  tienen que ser compatibles, definiendo roles y estableciendo sinergias consensuadas. Las políticas sociales  son prioritarias en el reglón de la pobreza extrema, el mejoramiento de la calidad de vida es urgente; la educación en todos sus niveles debe de ser la estrategia del quinquenio. De otro lado, la salud debe de ser pensada en prevención-inversión, lo que posibilita  cambiar  viejos conceptos de enfermedad-gasto-curación;  finalmente, el empleo,  debe de basarse en capacidades, pensando en tecnología y competitividad. Para lo cual, sale la  siguiente  pegunta, como hacerlo.
Debemos de cambiar nuestra matriz productiva; la denominación clásica de país primario- exportador,  tiene ya que ceder paso a otras estrategias. Hay que perder el miedo al valor agregado, es cierto que  necesitamos  tecnología,  capacidades, capital,  mercados,  infraestructura, equipamiento, comunicación, articulación e integración.  Pero también necesitamos  propuestas de promoción e incentivos,  para sectores como la pesca, agricultura, industria, comercio, servicios, turismo. Las demandas internas y  externas nos han dado pautas  de un  aumento en el valor agregado por exigencia de consumo,  de otro lado, la oferta productiva, debe de importar menos   capital  y  fomentar más,  nuestras  capacidades y soportes tecnológicos;  teniendo  siempre como  objetivo  escenarios y mercados competitivos, tanto internos como internacionales. Generar las mejores condiciones para los sectores indicados,  ayudará muchísimo a dejar de depender del sector minero e hidrocarburos, que no solo genera importantes recursos, sino además conflictos y poco empleo.
Los  ingresos extraordinarios  derivados a combatir la pobreza y provocar inclusión social, deben de ser pensados en una tributación donde la presión tenga el equilibrio entre la base y la recaudación y además aumente,  por nuestro  mayor consumo, la renta se beneficia porque hay más  producción de riqueza generada y el canon perfilará mejor sus captaciones por explotación y usos fijados expresamente. La inclusión debe de ir propiciada desde otra matriz productiva, eso hará sostenible un  crecimiento con vocación de desarrollo.

miércoles, 25 de mayo de 2011

DEBATE IMAGINARIO: Vargas llosa y De Soto Polar

Mario Vargas Llosa,  postuló a la Presidencia de la República el año 90,  perdiendo ante Alberto Fujimori;   haciendo  un poco de historia, su incursión en la política data de muchos años atrás, asumiendo posturas desde la  izquierda marxista, antes,  hasta posiciones de lo más liberales, hoy;  este ha sido y es un reglón importante en su vida,  aparte de la literatura;   cotidianamente  maneja en su  agenda  por el mundo, su opción política, opinando  por doquier libremente; este  es el perfil del literato  exitoso haciendo uso de espacios y discurso político. Hernando de Soto Polar, en el tiempo tuvo dos lanzamientos que marcaron referentes sobre la economía y política de desarrollo en el mundo,  generando  una nueva lectura de la economía-mundo-emergente con escenarios de pobreza; tiene un carácter innovador por  ser  formulador de políticas. Reconozco que  me gusta la literatura por lo creativo, la economía por pretender satisfacer necesidades y la política como expresión y manejo de poder; pensando y pasando  a lo nuestro, la política marca nuestra realidad de país, y de otro lado, la estrategia y gestión se presentan como instrumentos para plasmar objetivos y alcanzar metas; hagamos un debate imaginario entre estas dos formas de  entender y defender propuestas.
El debate presenta una agenda ajustada a planes de gobierno y al  perfil de los personajes. Empecemos por: el dilema de la economía  de mercado versus  economía  social de mercado,  las fortalezas del modelo económico como producto de una secuencia de crisis, ajuste y restructuración;  recursos  fiscales para reducir brechas económicas y sociales, el  rol  del  Estado,  la Empresa y el Trabajo;  de otro lado, crecimiento,  desarrollo y  crecimiento para el desarrollo.  Fijar la necesidad  de trabajar infraestructura, políticas sociales para mejorar la calidad de vida, democracia estable, legitimidad de gestión, estabilidad jurídica, capacidades para una gerencia privada moderna, una gerencia social en el escenario público, capital  social  con aptitud, capacidad y  responsabilidad social en el uso de recursos;  Además,  como manejar estrategias de desarrollo hacia  afuera, desarrollo hacia  adentro o desarrollo desde dentro.
Esta  agenda  para  el debate, la  ajustamos  a un  escenario, que  es Arequipa y el  sur del  Perú.  En esa lógica, al sur  le cuesta mucho entenderse así mismo, no está articulado, por lo que   necesitamos  tener para  nuestra  macro región  ejes articuladores, no  solo viales,  sino económicos,  productivos, logísticos, de servicios  y hasta formativos. El  sur  no  se  ha  capitalizado en activos, recursos,  capital  humano y tecnología; contrariamente hemos capitalizado consecuencias y obsecuencias políticas.
En función de capacidades,  pensemos en los candidatos;  cuál sería la asesoría y soporte que Ollanta  aportaría  a Mario Vargas Llosa en el reglón  de las estrategias; de igual forma, Keiko estará  en  condiciones  de proponer, de acuerdo a  su experiencia,  la formulación de políticas para Hernando de Soto. El sentido no solo va para Ollanta solo y Keiko sola, sino de técnicos y políticos que den fortaleza y legitimidad a un marco institucional, tan escaso y necesario  en nuestra política nacional. No olvidemos que, no solo se trata de personas, sino además de organizaciones, instituciones, sociedad  civil,  teniendo clara la idea de  legitimidad para ejercer  autoridad. Como pasar de este debate imaginario a concreciones tan necesarias en nuestra elección presidencial;  la importancia está en el  cómo hacerlo.



martes, 17 de mayo de 2011

MARCA PERÚ, MARCA AREQUIPA

El tema de Marca País, o Marca Región, ha tomado la necesidad  de usarlo como un instrumento potente de gestión de amplio espectro; para lo cual se hace  necesario empezar a usar algunos conceptos que definan sus alcances.  La Marca tiene una naturaleza multidimensional por lo que necesita de una estrategia por la complejidad en su operatividad,  es multifacética porque sus componentes, atributos, valores, tienen diferentes formas de ser expresadas y percibidas; su gestión tiene que ver con lo público y privado en el marco institucional, pero siempre, para efectos de eficiencia y eficacia,  necesita tener  una gerencia  con mando, autoridad y respaldo corporativo; la Marca  debe de tener en sí y para sí,  a la mayor cantidad de agentes e instituciones integrados,  esta a su vez, debe de tener como base  el concepto de identidad, lo cual le dará mayor credibilidad y legitimidad. La Marca permite expresar un concepto total  y su secuencia se da  a través de un plan comunicativo sustentable y sostenible;  de otro lado, La visión de lo que se quiere crear es de mucha importancia, pues se trata de saber cuáles son los mensajes que se quieren transmitir o re posicionar, siendo necesaria  una fase netamente de investigación,  donde se analizan los atributos, ideas e imágenes que están ligadas a la propuesta;  aquí se trata de definir la esencia y a la vez conocer la percepción actual del país o región. En la misma lógica hay que  tener claro que,  lo nuevo en atributos por añadir, va a permitir evaluar el valor de Marca y jerarquizar su posicionamiento.
Es reciente el esfuerzo del Gobierno Nacional por lanzar la Marca Perú,  aquí en Arequipa, el Gobierno Regional, lanzó un logotipo y recientemente al calor de la Marca nacional, pretende tener una Marca para Arequipa, que lo visto y oído, se necesitan aclarar conceptos. Usaré  una propuesta, que para el caso solo uso denominaciones, que tiempo atrás lanzamos para empezar a crear conciencia de esta necesidad.
Vender Arequipa, pasa por el concepto de región y ciudad, relacionando las denominaciones políticas con la de origen, Arequipa. Un segundo tema está referido a generar Marcas  identificadoras: CIUDAD DE EVENTOS, GASTRONOMIA,  PLATAFORMA  DE SERVICIOS,  LOGISTICA Y FORMACIÓN Y DESDE AREQUIPA A LA MACRO SUR, INVERSIONES. Usando el concepto de Arequipa destino turístico podemos construir las Marcas: COLCA: CULTURA VIVA, TURISMO VIVENCIAL, TURISMO GASTRONOMICO Y AREQUIPA: PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD. Solo relacionando y construyendo todas estas denominaciones de Marcas, que están en lo que se llamaría MARCA AREQUIPA, podemos visionar lo que queremos de nuestra Ciudad y Región, tanto para la macro sur, como para el país y exterior.
No es una tarea fácil, no basta anunciarlo, no es cuestión de afiches o buenas intenciones, esta es una labor de equipos de trabajo, de instituciones tanto públicas como privadas, de crear condiciones, espacios, y capacidades para darle sostenibilidad,  en donde cada marca dentro de la marca genérica, va dando sentido de identidad, capacidad, creación y recreación permanente. Creo que necesitamos hacer que esta empresa sea un referente de  acuerdo,  a pesar de nuestros permanentes desacuerdos, Arequipa merece no solo su Marca sino, mucho más.


jueves, 5 de mayo de 2011

CRISIS DEL TRANSPORTE, QUIEN NOS LLEVA.


Históricamente  somos una ciudad de origen colonial, por lo que  sus oficios,  servicios y posteriores  vocaciones,  fueron diseñados  para estar en el centro y pensar  en él;  así   encontramos a Arequipa en su cuarto centenario. Dos  terremotos  sucesivos  marcaron ciertos derroteros  respecto del  crecimiento de  la ciudad, los  migrantes   dieron también   su  aporte,    definiendo  las  vías de ingreso y  salida a la ciudad,  pasamos  de  Chiguata  a  Yura.  En términos  poblacionales,  tenemos  claras  tendencias  de crecimiento  urbano  hacia el cono norte y cono sur,   Los distritos que definieron  sus  fronteras  con  las faldas del Misti   marcan ya  el  fin  de  un proceso de urbanización de  tipo horizontal.  De otro lado, la vocación de ciudad se fue dando a fuerza de inercias y no como producto de un adecuado planeamiento;  las zonas  dormitorio,  servicios,  comercio,  producción, fueron decantándose  a costa de reducir  espacios de campiña y ganarle altura a la parte baja de cerros. Hoy nos encontramos con una ciudad con  más de 900 mil habitantes en la provincia; y  que en los últimos años y  sobre todo el último, ha tenido un crecimiento  espectacular en el sector  comercial y servicios, aparte de lo eminentemente  turístico;  también,  encontramos  a  un parque  automotor  con más de las 100 mil unidades, de los cuales  cerca de un tercio son de servicio público de pasajeros.   A  simple vista,  tenemos una ciudad  más  acelerada en  su economía urbana, pero lenta  en  sus desplazamientos.
Somos una ciudad que por el medio pasa un rio  y esta división física no ha jugado para nada a favor  respecto de  un buen manejo de flujos;   el casco urbano y lo que está encima  de él,  nos  marca  la evidencia de los encuentros  y desencuentros  funcionales.  Una  ciudad que se  la deja  sola en su crecimiento y desarrollo, puede  que no lo haga de la mejor manera, contrariamente, si es observada, planificada y orientada, tiene una mejor disposición a ser vivible en términos humanos. En Arequipa,  vemos  que ha crecido la población, el parque automotor, su  economía, servicios, consumos, etc.; pero lo que no ha crecido ha sido su infraestructura y equipamiento;  una red de puentes  sobre el  rio,  hace   que cumplan  funciones  de facilitador  de flujos, de hecho, también importa  la mejora de los existentes. Entendemos que los puentes  internos  de ciudad, pasos a desnivel,  mejoramiento de calles y avenidas, nuevas vías;   contribuyen decididamente en el diseño y  construcción de  anillos  viales,  porque  facilitan y mejoran  los  flujos;  así también,  son  necesarios  los  evitamientos periféricos,  como  también poder usar causes de  torrenteras.  Todo este  trabajo  físico en la  ciudad, relacionado con su  dinámica social, económica,  productiva  y servicios;  objetivamente le da  soporte  sostenible y permite  hacer  de ella, un espacio vivible y funcional.  No creen que,  arreglado y resuelto el espacio público  por donde fluyen  todos,  recién   se norma  y  regula  los  flujos de  transporte  público  de pasajeros, tanto del  masivo  como el sistema  taxis;  recién  se  puede sacar a  licitación   rutas  que tengan  sentidos  de origen-destino de usuarios, recién  pueden decidir   invertir en semáforos  inteligentes,  en paraderos,  estacionamientos;  así también  en las funciones  reguladoras y seguridad a cargo de la Policía de tránsito;  además, de tener claro que,  el equilibrio entre la oferta y demanda,   debe de dar  un costo real de pasaje urbano.  Finalmente, todo parece indicar  que  el  orden de  las  cosas y situaciones que la relacionan,  estaban alterados; de allí se entiende porque tantos años con lo mismo y nada de solución; por favor, alguien nos puede llevar.


viernes, 29 de abril de 2011

CONSTITUCIÓN,

Una definición básica de la Constitución se refiere a ser  la ley fundamental  de  la  organización  del Estado;  se  le denomina  también  carta magna, porque  reposan en ella los pilares del derecho, justicia y normas de un  país; la Constitución  basa su rol funcional  en el control, regulación, defensa y organización,  para este  último componente, el  énfasis son los poderes e instituciones  públicas;   tiene además,  principios irrenunciables  que  se basan en  lo jurídico, político, social y económico.  El Perú  da cuenta de  doce constituciones en  toda su vida republicana;  hoy  nos encontramos en la   siguiente controversia,  para  un  sector,  la actual  ley  de leyes  debiera de cambiarse, y para otros,  la anterior debiera de recuperarse. En fin, desde mi  perspectiva como Sociólogo intentaré descubrir  la madre del cordero respecto de su debate.  
El constitucionalismo  peruano, basado en la vigente Constitución y anteriores, nos permite entender cuáles son los principios fundamentales, sus ideales, implicancias e imperfecciones, pensar en  una  Constitución por los siglos de los siglos amen, no juega;  en tenerlas cada vez por antojo de los gobernantes de turno,  por acomodo o desacomodo de intereses, tampoco. Quizás  valga la pena intentar una construcción conceptual que ayude, en primer lugar, a los ciudadanos peruanos a entender  en  qué  consiste  todo este debate  sobre  cambio,  reforma,  referéndum  constitucional  y demás  anhelos  políticos; y en segundo lugar,  a la sociedad política, tener claro que necesitamos  tener una Constitución que permita construir país, sobre bases solidas.
Las  Constituciones  muestran  una variada tipología acorde a condiciones y características de país;  para lo cual  se  necesita entender procesos, todo lo  hecho, visto y actuado,  marca el necesario  antecedente (pasado),  la  coyuntura como punto referente de todo proceso,   nos indica el escenario  de  país (presente),  y  la  perspectiva de  nuestra sociedad cobra demasiada importancia en  la construcción de una propuesta constitucional (futuro).  En las tipologías constitucionales tenemos las  de tipo racional-normativa, que nos indican que a partir de actos voluntarios  (democracia con procesos electorales) se puede  regular  la dinámica de la  sociedad, porque se impone un comportamiento y se pretende dar competencias a los poderes públicos desde una óptica distributiva en la idea que la optimice.   También hay propuestas de tipo histórico-tradicional que se basa en la costumbre como fuente y no la ley, el derecho consuetudinario basa su sentido en esta forma. De otro lado, poniendo énfasis en lo social, tenemos a las que basan  su accionar  en la  regulación  el Ser, y  otros que  pretenden  poner   el  énfasis  en el  Deber Ser;  hay  también las decisionistas, que consiste en la voluntad de crear a partir de la Constitución un modo  de gobierno;  finalmente,  lo que piensan que la Constitución debería ser el “súmmum” de la  realidad social  como  una  expresión suprema de condición de país.
La Constitución a partir desde su definición,  historia y  tipologías, necesita   encontrar el   escenario marcado en la perspectiva de construcción de país.  Necesitamos minimizar  componentes  del  pasado, seguir insistiendo con mucha vehemencia en nuestro variopinto pasado  nos hace padecer angustias crónicas; establecer una línea de base que dé cuenta real de lo  que  somos  en  todo el espectro,  nos debe de dar una buena lectura presente, y obviamente, la construcción de país pasa por la visión que tengamos, reconociendo condiciones innatas nuestras.  Necesitamos socializar lo que realmente somos: un país con regiones naturales que marcan  y definen espacios con denominaciones genéricas de costa, sierra y selva;  no bastando esa diferencia le agregamos otra configuración, el norte, Lima, el sur y Oriente. Todo el colorido étnico lo encontramos a lo largo y ancho de nuestro territorio en formas propias y fusionadas con migrantes  de  varias generaciones atrás. La lengua va desde el español, quechua, aymara, dialectos y regionalismos importantes, como los arequipeñismos. Lo urbano y rural tiene sus propios  distingos, de haber  sido un país eminentemente rural (censo de l940) a ser un país urbano (censo del 2007); en lo social, las clases, estratos y segmentos han variado sustantivamente, hoy los designamos de la A a la F.  Las creencias religiosas con más o menos énfasis en sincretismos generan una cosmovisión, que tiene lecturas desde el folklore, cultura, subculturas, etc. La economía de país enfrenta su historia desigualdad y desproporcionada, no solo en posesión, pertenencia, patrimonio, ingresos,  sino además de oportunidades; reflejo de todo lo dicho es la expresión de lo social y sus diversas expresiones en el campo de la política. En la economía de producción, reiteramos  la conocida afirmación, que somos un país de diversas  riquezas naturales y que nos han  marcado mundialmente como país primario exportador; no hemos alcanzado desarrollar  áreas de transformación para ir dando valor agregado a nuestras materias primas, tenemos más vocaciones destructoras y depredadoras que de preservación del medio ambiente. Somos  complicados en ponernos de acuerdo, la intolerancia y desesperación son parte de nuestra personalidad, no hemos intentado, creo que nunca, hacer una cruzada nacional  sostenible de generar elementos, componentes, tanto ideológicos como  materiales que procuren construir una identidad nacional que  permita afirmarnos  la vía para ser una nación. Nos cuesta entender conceptos como acuerdos, consenso, mayoría, interés nacional, ciudadanía, etc. Esta apretadísima síntesis de lo que somos, es el escenario para empezar a pensar en país integrado y articulado, es el escenario para pensar en sinergias, en propósitos,  en crecimientos con caminos dirigidos al desarrollo. Seguimos  siendo  un país pobre, con pobreza extrema además, un país con héroes de combates  y batallas perdidas, que le encanta siempre mirar hacia atrás y le cuesta entenderse y pretender mirar  hacia  adelante. Somos un país que va dejando de ser  joven y empieza a tener más componentes mayores, en fin, hay más que decir, pero dejémoslo ahí.
La  Constitución anhelada por los políticos, en la idea de tener su escudo protector, dista mucho de la Constitución anhelada por los ciudadanos, o  por la fuerza laboral del país,  por los empresarios, o los constitucionalistas. No suena racional e inteligente hacer Constituciones  a gusto del cliente, por  coyuntura  o discurso  de campaña electoral;  la necesidad de  tener una Constitución,  va en el sentido de ser  la expresión de lo jurídico, político, social y económico; y una manera de asegurar consistencia,  fuerza, y cobertura, es tener en su convocatoria a todo un espectro multidisciplinario, en el entendido  de ser  amplios conocedores  de lo que somos, tenemos,  podemos  hacer  y  lograr;  pensar que su construcción debe de ser la expresión de esos contenidos  por lo que representa, además de ser plenamente aceptada, lo cual le da  legitimidad para su cumplimiento. La Constitución debe de ser un componente, como otros más,  que nos sirvan para pensar en país, crecer como país y desarrollar como país, con la perspectiva  de mejorar nuestras condiciones y calidades de vida; solo la Constitución no logra el cometido.