miércoles, 5 de junio de 2013

CENTRO HISTORICO EN PELIGRO


Al centro de la ciudad, llamado Centro Histórico, nunca lo he visto tan apretado, congestionado, estresado, violentado, inseguro y  maltratado;   era de esperarse  la invasión  de  taxis; dicen ellos  que no quieren ir,  pero  igual van,  la pelea no es recoger, sino, dejar al pasajero. Es alarmante darse cuenta que el centro tiene 23 entradas y sólo 10.5 salidas,  por lo que “fácil” es entrar,  pero  complicado “salir”; finalmente, lo dicho  no es  un tema para semáforos y ¿policías?,  sino,  encontrar el equilibrio de los flujos que permita un adecuado y racional uso del espacio público, nuestro  centro histórico lo necesita.
El Centro, visto desde la lectura de paisaje  urbano, necesita tener peatones, obvio; vemos el corredor  peatonal de la calle Mercaderes  en un uso muy intenso;  para el caso,  habría que evaluar la posibilidad  de hacer otros corredores peatonales  para que tengan  flujos  turísticos, de servicios o diversión; todo  en  la  idea  de que  los peatones, llamados  “usuarios”, tomen  posicionamiento de parte del Centro Histórico, y  no,  taxis  y posibles unidades del S.I.T. Mi abuelita me decía que en el Centro, eran claves para todo,  la calle Mercaderes que viene desde San Agustín, pasa por Octavio Muñoz  Najar, continúa por Paucarpata,  Lambramani, Pizarro, hasta Chapi. Y también la calle San Juan de Dios, que viene desde bien arriba, baja  por Jerusalén, llega a  Salaverry  da una curvita y  continúa para  empalmar  con la Venezuela.
Recordemos algo;  el Misti Bus, iba a recorrer: Bolívar-Sucre-Salaverry-J. Chávez-Goyeneche-Ayacucho, la idea de los operadores del Misti Bus era apoderarse de este "cinturón de alta rentabilidad" ocupado  por las vetustas “combis”, desplazando a estas  unidades  más afuera. Ahora,  necesitan asegurar y  "ganar la nueva licitación", para el Arequipa-BUS, obvio, la idea sería  darle  la máxima rentabilidad, pero, para que eso suceda, tiene que pasar por el mismo centro de la ciudad (otra ruta), o sea: Jerusalén-San J. de Dios  ida y vuelta....  en términos gastronómicos se diría simplemente, provecho. Total que importa si nuestra patrimonial ciudad  queda dividida otra vez en dos (el Chili ya la tiene dividida en dos). Ante esta posibilidad,  la Superintendencia del Centro Histórico, la Dirección Regional de Cultura, el Colegio de Arquitectos, etc., están más ocupados en querer declarar La Chicha de Jora, como Patrimonio Universal, que querer proteger a la Declarada, Patrimonio Cultural de la Humanidad  de todo impacto, con riesgo además, de perder su denominación.
Se imaginan ustedes peatonalizar todo el corredor de la calle Santa Catalina hasta la Plaza de armas, sabiendo que es muy usado turísticamente, agregando, por supuesto, todos los elementos para cambiar ese paisaje urbano; total, el corredor Bolívar-Sucre, quedó en el intento. Los usuarios ciudadanos de Arequipa, reclamamos el Centro Histórico para vivirlo, no dejemos que buses y miles de taxis lo hagan por nosotros. Tan difícil es planificar una ciudad.

sábado, 1 de junio de 2013

LA CONSTITUCIÓN,



Una definición básica de la Constitución se refiere a ser  la ley fundamental  de  la  organización del Estado;  se  le denomina  también  carta magna, porque  reposan en ella los pilares del derecho, justicia y normas de un  país; la Constitución  basa su rol funcional  en el control, regulación, defensa y organización,  para este  último componente, el  énfasis  son  los  poderes  e instituciones  públicas;   tiene además,  principios irrenunciables  que  se basan en  lo jurídico, político, social y económico.  El Perú  da cuenta de  doce constituciones en  toda su vida republicana;  hoy  nos encontramos en la  siguiente controversia,  para  un  sector,  la actual  ley de leyes  debiera de cambiarse, y para otros, la anterior debiera de recuperarse. En fin, desde mi  perspectiva como Sociólogo intentaré descubrir  la madre del cordero respecto de su debate.  
El constitucionalismo  peruano, basado en la vigente Constitución y anteriores, nos permite entender cuáles son los principios fundamentales, sus ideales, implicancias e imperfecciones; pensar en  una  Constitución por los siglos de los siglos amen, no juega;  en tenerlas cada vez por antojo de los gobernantes de turno,  por acomodo o desacomodo de intereses, tampoco. Quizás  valga la pena intentar una construcción conceptual que ayude, en primer lugar, a los ciudadanos peruanos a entender  en  qué  consiste  todo este debate  sobre  cambio,  reforma,  referéndum  constitucional  y demás  anhelos  políticos; y en segundo lugar,  a la sociedad política, tener claro que necesitamos tener una Constitución que permita construir país, sobre bases solidas.
Las  Constituciones  muestran  una variada tipología  acorde a condiciones  y características de país,  para lo cual  se  necesita entender procesos; todo lo  hecho, visto y actuado,  marca el necesario antecedente (pasado),  la  coyuntura como punto referente de todo proceso,   nos indica el escenario de  país (presente),  y  la  perspectiva de  nuestra sociedad cobra demasiada importancia en  la construcción de una propuesta constitucional (futuro).  En las tipologías constitucionales,  tenemos las de tipo racional-normativa, que nos indican que a partir de actos voluntarios  (democracia con procesos electorales), se puede  regular  la dinámica de la  sociedad, porque se impone un comportamiento y se pretende dar competencias a los poderes públicos desde una óptica distributiva en la idea que la optimice.   También hay propuestas de tipo histórico-tradicional que se basa en la costumbre como fuente y no la ley, el derecho consuetudinario basa su sentido en esta forma. De otro lado, poniendo énfasis en lo social, tenemos a las que basan  su accionar  en la  regulación  el Ser, y  otros que  pretenden  poner   el  énfasis  en el  Deber Ser;  hay  también las decisionistas, que consiste en la voluntad de crear a partir de la Constitución un modo de gobierno;  finalmente,  lo que piensan que la Constitución debería ser el “súmmum” de la realidad social  como  una  expresión suprema de condición de país.
La Constitución a partir desde su definición,  historia y  tipologías, necesita   encontrar el   escenario marcado en la perspectiva de construcción de país.  Necesitamos minimizar  componentes  del pasado, seguir insistiendo con mucha vehemencia en nuestro variopinto pasado, nos hace padecer angustias  crónicas; establecer una línea de base que dé cuenta real de lo  que somos  en  todo el espectro,  nos debe de dar una buena lectura presente, y obviamente, la construcción de país pasa por la visión que tengamos, reconociendo condiciones innatas nuestras.  Necesitamos socializar lo que realmente somos: un país con regiones naturales que marcan  y definen espacios con denominaciones genéricas de costa, sierra y selva;  no bastando esa diferencia, le agregamos otra configuración, el norte, Lima, el sur y Oriente. Todo el colorido étnico lo encontramos a lo largo y ancho de nuestro territorio en formas propias y fusionadas con migrantes  de  varias generaciones atrás. La lengua va desde el español, quechua, aymara, dialectos y regionalismos importantes, como los arequipeñismos. Lo urbano y rural tiene sus propios  distingos, de haber  sido un país eminentemente rural (censo de l940) a ser un país urbano (censo del 2007); en lo social, las clases, estratos y segmentos han variado sustantivamente, hoy los designamos de la A a la F.  Las creencias religiosas con más o menos énfasis en sincretismos generan una cosmovisión, que tiene lecturas desde el folklore, cultura, subculturas, etc. La economía de país enfrenta su historia desigualdad y desproporcionada, no solo en posesión, pertenencia, patrimonio, ingresos,  sino además de oportunidades; reflejo de todo lo dicho es la expresión de lo social y sus diversas expresiones en el campo de la política. En la economía de producción, reiteramos  la conocida afirmación, que somos un país de diversas  riquezas naturales y que nos han  marcado mundialmente como país primario exportador; no hemos alcanzado desarrollar áreas de transformación para ir dando valor agregado a nuestras materias primas, tenemos más vocaciones destructoras y depredadoras que de preservación del medio ambiente. Somos complicados en ponernos de acuerdo, la intolerancia y desesperación son parte de nuestra personalidad, no hemos intentado, creo que nunca, hacer una cruzada nacional  sostenible de generar elementos, componentes, tanto ideológicos como  materiales que procuren construir una identidad nacional que  permita afirmarnos  la vía para ser una nación. Nos cuesta entender conceptos como acuerdos, consenso, mayoría, interés nacional, ciudadanía, etc. Esta apretadísima síntesis de lo que somos, es el escenario para empezar a pensar en país integrado y articulado, es el escenario para pensar en sinergias, en propósitos,  en crecimientos con caminos dirigidos al desarrollo. Seguimos siendo  un país pobre, con pobreza extrema además, un país con héroes de combates  y batallas perdidas, que le encanta siempre mirar hacia atrás y le cuesta entenderse y pretender mirar  hacia adelante. Somos un país que va dejando de ser  joven y empieza a tener más componentes mayores, en fin, hay más que decir, pero dejémoslo ahí.
La  Constitución anhelada por los políticos, en la idea de tener  su  escudo  protector, dista mucho de la Constitución anhelada por los ciudadanos, o  por la fuerza laboral del país,  por los empresarios, o los constitucionalistas. No suena racional e inteligente hacer Constituciones  a gusto del cliente, por coyuntura  o discurso  de campaña electoral;  la necesidad de  tener una Constitución,  va en el sentido  de ser  la expresión de lo jurídico, político, social y económico; y una manera de asegurar consistencia,  fuerza, y cobertura, es tener en su convocatoria a todo un espectro multidisciplinario, en el entendido  de ser  amplios conocedores  de lo que somos, tenemos,  podemos  hacer  y  lograr;  pensar que su construcción debe de ser la expresión de esos contenidos  por lo que representa, además, obviamente,  de ser plenamente aceptada, lo cual le da  legitimidad para su cumplimiento. La Constitución debe de ser un componente, como otros más,  que nos sirvan para pensar en país, crecer como país y desarrollar como país, con la perspectiva  de mejorar nuestras condiciones y calidades de vida; solo la Constitución no logra el cometido.

viernes, 31 de mayo de 2013

DÓNDE ESTAN NUESTRAS AUTORIDADES


Cada cierto tiempo, hacemos uso de nuestro ejercicio democrático eligiendo autoridades, sean Alcaldes, Presidentes Regionales, Presidente de la Republica y Congresistas;   creen algunos que  esa es toda su participación como ciudadanos. De otro lado, en los últimos años han aparecido nuevos instrumentos de participación ciudadana, tenemos a los presupuestos  participativos, licencias sociales y consultas previas, todos  tienen que ver con el tema de  gestión de Municipios, Gobiernos Regionales y Central.  Lo cierto es que mayormente se desconoce cuál es el ejercicio de ciudadanía y cuáles son las reglas de la democracia,  incipiente y débil, aún.
Dónde están nuestras autoridades; puede  que se hayan perdido y no nos hemos dado cuenta, también puede ser,  que a propósito los hayan perdido y tampoco queremos darnos cuenta, o simplemente, esto de “pérdida” y “perdidos”, se está volviendo crónico y patológico.   De ninguna manera se trata de hacer un juego de palabras ni menos la conjugación del verbo perder;  simplemente es darnos cuenta que a Arequipa le está pasando algo de lo más curioso;  la gestión pública no la están  ejerciendo  nuestras autoridades, las que hemos elegido nosotros, sino,  el Gobierno Central, que al final de cuentas es el que pone fechas, recursos y sobre todo trabaja, su “calendario político”.
Usemos algunos referentes para tratar de demostrar la ausencia de autoridades nuestras en la gestión pública Arequipeña.  El sistema integral de transporte-SIT, tema muy conocido nuestro desde hace años, sencillamente lo va a hacer el Ministerio de Transportes, con proyecto incluido, que dicho sea de paso, nadie dice nada respecto del impacto que va a causar en el Centro Histórico de nuestra Ciudad. El tema se ha debatido y demostrado,  ese planteamiento no va a solucionar definitivamente el crítico  y colapsado sistema de vías,  infraestructura, equipamiento y sistema de transporte que tenemos. Todo el tratamiento de aguas residuales, llamadas servidas también, lo ha asumido la empresa minera con su proyecto y financiamiento; sencillamente, necesitan del agua, sea limpia o sucia, para sus fines productivos,  así lo requiere su actual producción y  futura ampliación, la ubicación, costo-beneficio, ellos lo manejan;  este tema salió del control de nuestras autoridades, porque no les cuesta y no lo manejan. El puente Chilina, ahora es con la modalidad, obras por impuestos. Ya sabemos que algún día saldrá Majes-Siguas II y lo hará el Gobierno Central, como las dos Costaneras, Punta de Bombon-Ilo y la próxima Matarani-Quilca-Camaná, a cargo del MTC. Puede que la variante de Uchumayo sea también obras con impuestos y eso va a costar un ojo de la cara para beneficio de los que la asuman. Finalmente, lo más probable es que las obras se inicien o se  inauguren después que hayamos elegido a nuestras autoridades el próximo año; pero si sé que estarán expeditas antes que elijamos al próximo Presidente(a).



viernes, 24 de mayo de 2013

DE URBANIZADORES A INVASORES

Este domingo se celebra el “Día del Urbanizador”.  El Perú en el censo de 1940, registra un alto porcentaje de población que vive en el área rural,  73 años después,  somos un país que vive más en la ciudad que en el campo; todo este proceso de urbanización fue producto de una sostenida migración del campo a la ciudad. Es bueno recordar el día de ese personaje “migrante” que viviendo en la ciudad o llegando a ella, comenzó a urbanizarla, ordenada, colectiva y mancomunadamente. La Asociación de Urbanizaciones Populares de Arequipa-AUPA, fundada por el reconocido líder popular y pequeño industrial, José Domingo Choquehuanca Borda, fue una institución  registrada y reconocida formalmente,  que en sus mejores momentos, representó a más de 450 PP.JJ. AA.HH. y urbanizaciones. Siempre estuvo frente a las autoridades exigiendo gestiones democráticas y sensatas en temas de vivienda, servicios, costo de vida;  AUPA,  a través de su oficina técnica, se dedicaba  a organizar los grupos necesitados de vivienda para lograr la adjudicación de los terrenos, dedicarse a la autoconstrucción de un par de habitaciones y luego seguir con las obras de Luz, agua y desagüe, a veces hasta asfaltado, en las que “organizadamente” ponían la mano de obra y algunos materiales.
El nivel de representatividad ganado entre la población más necesitada y el poder de convocatoria de enormes e interminables columnas de gente protestando, hacía temblar a cualquier autoridad; poder que entre los  dirigentes que siguieron, despertó ambiciones personales que finalmente la quebraron y llevaron a extinguirse y ser parte de una historia olvidada.
Hoy, las cosas han cambiado, los dirigentes populares no se enfrentan a la autoridad, son parte de ella bajo la curiosa forma de un “cogobierno”. Estos eternos dirigentes, generan recaudaciones cobrando  multas, cuotas, derechos; en sus elecciones siempre apelan  al sonsonete, las ‘bases me lo han pedido”.  Se han tomado el derecho a invadir cualquier terreno que les interese, sea privado o del Estado, para luego empezar a negociar; imagínense, cuánto dinero ha corrido entre las 15 mil hectáreas de APIPA, Yura, Pampas La Estrella, Uchumayo, Quequeña, Km 48, La Joya, San Camilo, etc. todas invadidas los últimos 3 años bajo la complacencia de la  “mesa de conflictos” que debe ser más bien una promotora de conflictos, porque, en la práctica se ha convertido en una poderosa plataforma política decisiva en la próxima campaña electoral.
Por eso es grato recordar a los auténticos urbanizadores de Arequipa y sus recordados dirigentes; la mejor muestra de esta mirada hacia atrás son los asentamientos humanos y pueblos jóvenes, que hoy llamamos urbanizaciones. Cierto es que han cambiado mucho los escenarios, la legislación, los gobernantes, la cultura ciudadana; pero lo que no puede cambiar  son los ideales, las convicciones, la mancomunidad, la cooperación;  así se hizo patria, urbanizando al Perú. AUPA, vive en nuestros recuerdos porque fuimos urbanizadores.

sábado, 18 de mayo de 2013

EL SANTUARIO DE CHAPI

A lo largo de la Historia, la devoción religiosa ha motivado el peregrinaje de fieles de un lugar a otro  con el fin de rendir culto. Estos viajes de fe se realizaban en condiciones de especial dureza, hoy en día, los avances en comunicaciones y medios de transporte, contribuyen  a que cada vez más gente participe de estos ritos. Alrededor de unos 300 millones de peregrinos viajan por el mundo visitando distintos enclaves sagrados. Este fervor ha generado un “turismo religioso” que ha emergido mezclando espiritualidad con conocimiento, y sobre todo,  la búsqueda de la paz interior.
Veamos algunas de las peregrinaciones más importantes del mundo. En la Ciudad de México, desde hace 479 años, se realiza una de las más importantes y reconocidas a nivel mundial,  millones de personas llegan a la Basílica de Santa María de Guadalupe  para ver a “la morenita del Tepeyac”. La peregrinación a La Meca, es uno de los momentos más importantes en la vida de un musulmán. El camino de Santiago  es la ruta que recorren los fieles procedentes de España y de Europa en general, para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela en Galicia. La Capilla de Santo Thomas Becket en  La ciudad de Canterbury, es muy popular por la visita de peregrinos de distintos sitios en Inglaterra, para buscar la curación de sus males y enfermedades. La peregrinación al Vaticano, en Roma,  genera cada año la visita de miles de fieles a la Santa Sede; finalmente, en la peregrinación a Israel, el recorrido se inicia con la visita a Jerusalén, considerada la Ciudad Santa y lugar predilecto de los cristianos.
Los santos, santas, procesiones, patronos y fiestas religiosas en el Perú, dan cuenta de una variada expresión de lo religioso, donde las festividades pueden fácilmente cubrir un “calendario anual”. Tenemos al  Señor de los Milagros, el Señor de los temblores, la Candelaria, Santa Rosa de Lima, San Martin de Porras, Semana Santa en muchos lugares, etc., también son importantes, monasterios, conventos, iglesias, arte religioso; toda una muestra de nuestra creencia religiosa y sus expresiones de religiosidad. En Arequipa, tenemos un espíritu conventual y nuestro ícono es la Virgen de Chapi.
Pensando en el Santuario de Chapi, ¿quién asume la peregrinación como suya?, ¿quién traza la ruta para los que la hacen caminando?  ¿Cuál es la señaléctica que se necesita?, que puntos deben de ser marcados como pequeños “tambos” en el camino, ¿cómo se organiza  el sistema eventual de transporte de pasajeros?, que valor agregado y puesta en valor, tendría que tener el santuario con la Virgen de Chapi, para que sea reconocido y trabajado como un “turismo religioso”,  ¿la “peregrinación a Chapi”, puede ser la marca religiosa de Arequipa? Y, ¿Cómo evitar, desordenes, desapariciones, muertos, caos, etc.?  Creo que la Virgen de Chapi, nos dará bendiciones, siempre y cuando, le organizan bien la peregrinación a su santuario.



miércoles, 8 de mayo de 2013

EL PAISAJE URBANO DE AREQUIPA

Ser una ciudad bonita es una calificación estética, sus atractivos marcan el distingo,  la funcionalidad,  le  da categoría de rápida, segura, eficiente y  amigable. En el paisaje urbano se suma todo, el entorno natural, ríos, calles, plazas, vías, arboles, semáforos, también, “anuncios y más anuncios”, sean estos de piso, postes, aéreos, colgados o atravesados, ese es el espacio público;  no se salvan,  techos de casas y edificios, que son espacio privado. Dicho así, ver a nuestra ciudad de todo  ángulo y perspectiva,  resulta una locura visual.
“El paisaje urbano es el resultado de la interacción de tres variables que son: el plano, el uso del suelo y la edificación. Según Harold Carter, las tres varían con independencia entre sí, dando lugar a una variedad infinita de escenarios urbanos, es decir, paisajes urbanos”. El tema nuestro es que el paisaje urbano no ha sido planeado, simplemente, todo se ha colocado  encima y vaya uno a saber, cómo la hacemos  para vivir humanamente, increíble, pero cierto, ¿de quién es competencia, de quien es la responsabilidad?
Respondiendo, el Municipio Provincial y los Distritales, son los competentes y responsables de todo lo que tiene que ver con espacio público, sean, vías públicas, puentes, semáforos, señalizaciones, incluido,  todo el cargamento publicitario  que soporta nuestra ciudad. Cuanto significa a nivel de ingresos la venta de espacios publicitarios, ¿será una cuenta muy importante para el erario municipal? ¿Vale la pena castigar a la ciudad a cambio de unos cuantos soles de ingresos? No lo creo; lo de ciudad bonita, atractiva, rápida, eficiente y funcional, parece ilusión.
Veamos nuestra ciudad. Se han dado cuenta de, cuantas bambalinas de poste a poste, tapan la visión de los semáforos, han visto de piso a techo y por todo lado, que paisaje muestra todo el conglomerado de la plataforma Avelino Cáceres y alrededores; como nuestras principales avenidas (competencia del Provincial) están cargadas de publicidad de piso, postes y aéreas, ¿quién regula las publicidades de los establecimientos comerciales?, muchos de ellos  invaden  vereda y calzada. Han visto como los vendedores de Don Manuel  (calle Virgen del Pilar), se han apropiado de la vereda y no pasa nada, hay publicidades de eventos que ya pasaron semanas y meses y siguen allí; tenemos también, kioscos de periódicos, casetas de teléfono, carteleras, comida ambulatoria, marañas de cables,  constantes peleas de transeúntes con vehículos, todo esto y mucho más, son los usos y abusos del espacio público, una competencia y responsabilidad municipal.
Finalmente, cerremos los ojos e imaginemos a nuestra Arequipa, que a pesar de todos sus problemas urbanos, pueda un día amanecer sin nada en paredes, postes, aires y techos que se publicite.  En fin, soñar no cuesta nada, pero, como ciudadanos tenemos la obligación de exigir un nuevo paisaje urbano para nuestra Arequipa, seamos una ciudad amigable. Los publicistas necesitan cambiar de estrategias, no creen.


jueves, 2 de mayo de 2013

EL CASTILLO FORGA DE MOLLENDO


Ser  de Mollendo y escribir sobre el castillo Forga,  me genera una nostalgia que imagino  provocará muchas  recuerdos e  interrogantes;  solo  quisiera  sugerir   la posibilidad y necesidad de su  “puesta en valor”.  Se le llama Castillo de Mollendo, Forga, Miramar  o Monserrat,  tiene un área techada de 765 mts2  y área total de 2,134 metros; su construcción data de 1910-1912 y es de material noble, tiene estructuras de hormigón armado, paredes de sillar y hormigón simple, así como techos  de loza. El castillo ha perdido los pisos de madera, zócalos, puertas y ventanas, suelos de cerámica, vidrios simples y catedrales, mobiliario y un largo etc., todo esto traduce su estado de conservación; el abandono y los depredadores,  lo han puesto en situación de intervención. Fue declarado monumento histórico en 1987, está amparado por la ley general de patrimonio cultural y la ley de desarrollo de la actividad turística del Perú.
José Miguel Forga, industrial arequipeño, en 1910, decide construir un palacete como su residencia de verano en Mollendo, años después, vinieron épocas de crisis y el otrora próspero empresario se vio obligado a liquidar la empresa, fiel a sus ideales, prefirió no adeudar ni un centavo a sus trabajadores  ni menos al Estado,  usando para ello sus propios bienes personales, como fue el Castillo,  que  se dio como forma de pago al Estado, siendo Presidente, Don Oscar R. Benavides. Años después, la familia Rodríguez Ballón, compra el Castillo y esa es otra historia.
El  tema es a la Puesta en Valor del Castillo. El Perú es  un país patrimonial. Nuestro patrimonio tiene que ver con historia, arqueología, arquitectura, cultura, naturaleza, etc., también forma parte de este patrimonio, toda expresión y manifestación que tenga que ver con lo simbólico, ideológico; los ritos, mitos y leyendas, son parte de nuestro acervo cultural-patrimonial. El Castillo es un símbolo para los Mollendinos, este un tema pendiente de los Mollendinos con su Castillo y de los propietarios del Castillo con la historia de Mollendo, para lo cual, bastaría concordar intereses. Hay necesidad  de intervenirlo  para que pueda ser  la “marca” que identifique “Mollendo-Castillo”,  y eso solo es posible a través de su puesta  en valor. 
El Castillo fue privado, luego del Estado, y  hoy nuevamente privado, pero, simbólicamente pertenece a todos los Mollendinos como icono. No preocuparse, no tocarlo, no intervenirlo, puede significar que el símbolo, el icono, pierda toda su materialidad. Sus propietarios actuales, tienen una responsabilidad social con Mollendo; el Estado, sea Municipio, sea la Región, no  están en competencia de hacer algo, siendo esa  una buena disculpa. Pero  su restauración o deterioro definitivo,  es un tema de  los propietarios;  no olvidemos que la reconstrucción, restauración y puesta en valor, puede costar más que  su venta. Aquí no valen números, vale el costo-oportunidad de recuperar y poner en valor un símbolo Mollendino.